Este blog está creado por estudiantes de Enfermería Geriátrica de 3º

Los colaboradores son:

Antonio Nolasco Romero, Antonio Sarrión Fernández, Dori Martínez Morcillo, Mario Parreño Jareño y Silvia Berriales Rivero.

Esperamos que os sea útil a todos.

miércoles, 12 de octubre de 2011

BIBLIOGRAFIA 3 

EL GOLPE DE CALOR


El golpe de calor es un síndrome potencialmente fatal. Cursa con disfunción multiorgánica producida por la elevación de la temperatura corporal secundaria a un fracaso de los mecanismos termorreguladores, aumentando la temperatura corporal a límites incompatibles con la vida, produciéndose una afectación multisistémica que afecta de forma desigual a los diferentes órganos.

Aparece con más frecuencia entre las 24-48 primeras horas de una ola de calor, cuando aún no se han puesto en marcha los mecanismos de aclimatación, sobre todo si las temperaturas ambientales alcanzan los 30 ºC y la humedad ambiental es superior al 60%. Reconocer esta situación y bajar la temperatura es una urgencia vital.

La presencia de inestabilidad hemodinámica es responsable de la hipoxemia y acidosis, originando en su conjunto la aparición de un fallo hemodinámico, renal, hepático, alteraciones neurológicas y de la coagulación.

El golpe de calor es una urgencia vital que se presenta, en nuestro medio, en los meses de julio y agosto y en días en que las temperaturas suelen superar los 40 ºC. Este suele ser el factor primario, al que se suelen sumar ausencia de viento, aumento de humedad atmosférica, viviendas calurosas, estancia en locales cerrados muy calientes y sin movimiento de aire, uso de ropa inadecuada, utilización de medicamentos que dificultan la sudoración, enfermedades cardiorrespiratorias, diabetes, etc. La edad avanzada, personas debilitadas, es otro factor.

De las formas clínicas del golpe de calor,  a las personas mayores les afecta más la forma pasiva que aparece en pacientes con una patología previa, en los que están alterados los mecanismos autorreguladores.

Los síntomas generales son piel seca y caliente, anhidrosis, deshidratación y elevación térmica. Es frecuente aparición de una insuficiencia renal. Aparece hiperventilación debida a una mayor producción de CO2 por el hipercatabolismo originado, al shock hipovolémico y a la producción de láctico. Las masas musculares están tumefactas, tensas y con signos de edema intersticial.

La supervivencia se relaciona en forma inversa con la duración de la hipertermia, el reconocimiento temprano de los síntomas y la rapidez con que se realiza el enfriamiento corporal.

Para evitar la presentación de este cuadro en la forma pasiva, las personas susceptibles deberán ingerir unos 2-3 litros diarios de líquidos para evitar la deshidratación, así como usar ropas finas y sueltas, permanecer en habitaciones aireadas, incrementar el aporte salino a la dieta, usar ventiladores o aparatos de aire acondicionado, duchas y/o baños fríos frecuentes.

En cuanto al tratamiento, como medidas generales está indicado humedecer la piel, pero de forma indirecta, mejor mediante pulverizaciones y ventiladores, friccionando la piel con el fin de evitar una vasoconstricción. Se pueden utilizar también lavados gástricos, peritoneales, etc.  Es obligada la implantación de un catéter venoso central para aportar los líquidos necesarios para la hidrataciónLa corrección de los trastornos hidroelectrolíticos con el empleo reglado de las soluciones adecuadas y con controles periódicos es fundamental para evitar o tratar la insuficiencia renal.

Morales M.J., Nogués M., Borrás  A. García Á.E. Golpe de calor. A propósito de un caso.  Semergen[revista en internet]. 2005. [acceso el 11-10-2011]. 31:183-6. - vol.31 núm 04. Disponible en: http://www.elsevier.es/es/revistas/semergen-medicina-familia-40/golpe-calor-a-proposito-un-caso-13073963-situaciones-clinicas-2005

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