Este blog está creado por estudiantes de Enfermería Geriátrica de 3º

Los colaboradores son:

Antonio Nolasco Romero, Antonio Sarrión Fernández, Dori Martínez Morcillo, Mario Parreño Jareño y Silvia Berriales Rivero.

Esperamos que os sea útil a todos.

domingo, 16 de octubre de 2011

BIBLIOGRAFÍA  3 (TRABAJO DE CAMPO)                Antonio SARRIÓN FERNÁNDEZ
TORRES MORERA LM. Tratado de cuidados críticos y emergencias. Madrid: Ediciones ARAN; 2002.

La termorregulación permite a nuestro organismo mantener la homeostasis térmica ante la agresión del medio externo. Cuando los mecanismos termorreguladores fallan aparecen las distermias, las cuales pueden ser de origen tóxico-infeccioso, neurológico y ambiental.
A pesar de la temperatura ambiental, los seres humanos somos capaces de mantener la temperatura corporal dentro de unos márgenes muy estrechos (alrededor de 37 grados C.
El equilibrio entre la pérdida y ganancia de calor está regulada por el hipotálamo, existiendo receptores térmicos distribuidos por todo el organismo (hipotálamo, cerebro, médula espinal, piel).
El frío es bien tolerado por aquellas personas que disponen de reservas energéticas (panículos adiposos), mientras que el calor es bien tolerado por aquellos que tienen un buen mecanismo de hidratación.
La hipertermia es una forma genérica y simple de indicar que la temperatura corporal ha excedido los valores normales, por un desorden en alguno de los eslabones de la cadena de la termorregulación. En la fiebre se produce unaumento de la temperatura corporal como consecuencia de la disrregularización del nivel del termostato del centro termorregulador (hipotálamo), que hace que ascienda la temperatura corporal; lo que la diferencia de la hipertermia puesto que en esta, el centro regulador no es capaz de mantener la temperatura normal ante una situación de aumento de la producción de calor, pero el umbral superior del hipotálamo no está elevado, es decir, no hay disrregularización del termostato.
Por último, el síntoma predominante en el golpe de calor es la deshidratación, que puede alcanzar diferentes niveles:
·         Depleción acuosa ligera: 2% del peso corporal y que se caracteriza por una sed intensa.
·         Deshidratación acuosa moderadamente severa: entre el 2 y el 6% del peso corporal; el paciente refiere sed intensa, confusión o alteración del discernimiento y ligera taquicardia en reposo.
·         Deshidratación acuosa severa: más del 7% del peso corporal, con hipotensión ortostática, síncope, alteración de las facultades mentales y físicas, agitación, histeria, incoordinación muscular, tetania y en algunos casos psicosis. En la fase terminal delirio, coma, hipertermia y fallo circulatorio.
Al realizar una analítica, aparece hipernatremia, elevación de la urea y proteínas plasmáticas y la densidad de la orina está por encima de 1030.
El tratamiento   consiste en la administración de suero glucosado por vía intravenosa. Si la persona está inconsciente e hipotensa y no está claro si predomina la pérdida de agua o sal, se debe administrar una solución salina por vía intravenosa hasta realizar un diagnóstico definitivo.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

No hay comentarios:

Publicar un comentario